El problema
a las 23:40.
Entra un contacto por el formulario un viernes a las siete de la tarde. El lunes a las diez alguien lo ve. A las diez y cinco ya le ha comprado a otro. Y entre medias, un Excel, tres correos reenviados y una llamada que nadie apuntó. Hoy quien no recibe respuesta en una hora ya está preguntando en otro sitio.